miércoles, 30 de noviembre de 2011

In Time: Apurando el tiempo para su estreno



Las cosas de las distribuidoras han provocado que In Time se estrene en España más de un mes después de que lo haga en Estados Unidos. Supongo que es la manera ideal de frenar el asunto de la piratería que tanto preocupa a las distribuidoras. Y no es un comentario baladí, en este caso, ya que de eso mismo, de tiempo de más, o de menos, trata la película protagonizada porJustin Timberlake y Amanda Seyfried.
En un futuro no muy lejano, el dinero ha desaparecido, y todo se compra y vende con tiempo. Todo el mundo nace con un reloj incoporado, que tiene dos años de tiempo antes de agotarse. Cuando el reloj llega a 0, su poseedor muere irremediablemente. Se trabaja a cambio de tiempo y se comercia con él para que no falte nada de lo básico. Una casa, la comida, un café o el transporte público cuesta tiempo, y este está restringido.
Todo el mundo aparenta unos encantadores 25 años, fecha en la que comienza a funcionar el reloj y se detiene el envejecimiento. Una sociedad llena de atractivos jovencitos, que solo morirán cuando su reloj se quede sin tiempo para funcionar. Y como siempre, hay quien vive al día, y hay quien atesora todo el tiempo del mundo. O sea, ningún cambio real en la sociedad.
Al protagonista le toca la lotería en forma de rico suicida, cansado de vivir más de lo que puede soportar, interpretado por Matt Bomer. De repente tiene más de cien años para gastar y compartir, porque el tiempo puede ser ofrecido y compartido sin problemas. Allá cada cual con la manera de gastar el suyo.

Timberlake asciende rápidamente en su estatus social, gracias a esta cesión, pero una vez en el mundo de los ricos, es descubierto y devuelto a los guettos, aunque se lleva un recuerdo. La hija del megamagnate se va con él, previo secuestro, y aprende y comprende que el mundo es injusto y que solo rebelándose puede cambiar la situación.
Y hasta aquí llega la lectura sociológica de la película, porque lo que vemos una vez planteada esta situación, es una sucesión de huidas, persecuciones, disparos y cambios de comportamiento en los personajes principales. En resumen, los inmorales ricos pagan por sus castigos, los pobres ven a un nuevo mesias que les salva de la miseria y entre una cosa y otra, hay muchos tiros.

Ojo, eso no quiere decir que sea una mala película. Funciona como cinta de acción, y mucho más como una película de ciencia ficción. No acaba siendo aburrida y tiene momentos interesantes. La ventaja de tener a actores jóvenes en todos los papeles, es que parece una película de post-adolescentes, aunquemuchos saben sacar fuera un aire mucho más veterano, que los enriquece a todos.

En cuanto a los actores, resulta raro ver Johnny Galecky en un papel de casi sin techo, alcohólico y con esa cara de no enterase de nada que tanto contrasta con su papel en The Big Bang Theory. Por su parte,Cillian Murphy está más que correcto en su papel de agente de la ley, feroz perseguidor de los que cometen infracciones, y el resto de actores cumplen con sus papeles.
Es una película interesante, no tanto por lo que plantea, que no deja de ser un canto a la revolución que queda tan bien en el cine y tan improbable en la realidad, sino por las buenas escenas de acción y la relación de los personajes principales, que acaban siendo unos Bonnie and Clyde del siglo XXI, al servicio de los más necesitados. O algo así.

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