lunes, 5 de diciembre de 2011

El escote de Jessica Simpson está a punto de hacer boom



¿Sabéis lo que significa que algo esté “a punto de estallar”? Un ejemplo gráfico de eso mismo lo tenemos aquí delante, el el magnífico, enorme, impresionante, exagerado y voluminoso escote que tiene la cada vez más embarazada Jessica Simpson.
Con este vestidido prieto y casi sin poder respirar (porque no me diréis que la cantante podía estar cómoda de esta guisa), se presentó Jessica en un evento. Ella iba feliz, con una sonrisa de oreja a oreja. Pero aunque tenía la cara mucho mejor que la última vez que la vimos (estaba un poco demacradilla con las ojeras por las náuseas y esas cosas), lo que más llamó la atención de su ser fue sus futuras mamis.
A Jessica le costó admitir ante el público que estaba embarazada. Aunque al final la verdad es que se lo podía haber ahorrado, porque las pruebas iban a ser más que evidentes. O bueno, si no habría terminado admitiendo que esperaba un niño, ahora estaríamos diciendo que se está pasando con los chocolates y que o hace dieta o se compra vestidos más grandes. La cuestión es que sí, que está engordando porque espera un nene. Aún así, le seguimos aconsejando que se vaya a comprar más ropa pre mamá, porque sino va a romper las cremalleras de todos sus modelitos como siga así…
Y no me malentendáis. Lo digo con toda la buena intención del mundo. Pero es que a veces parece que algunas futuras mamás no terminan de aceptar que están de buena nueva, y se ponen cabezotas con el hecho de que están ganando kilitos. No se terminan de dar cuenta de que es normal que no sólo les engorde la tripa, sino que también crecen el escote, las piernas, etc. Y se empeñan en querer aparentar que siguen igual que siempre. Y no. Las carnes terminan estallando por donde pueden.
Por eso creo que Jessica tendría que aceptar que sí, que está embarazada y que, aunque puede permitírselo porque ante los antojos de las embarazadas nunca hay que decir que no, la chica está comiendo más de la cuenta, y esos kilitos le costará sacárselos de encima. Pero ha de pensar que eso será después, cuando ya tenga a su niño en brazos. Así que no es momento de pensar en dietas. Que se coma los bocadillos que quiera. Eso sí, que se compre ropita más holgada o no le va a quedar nada sano en su armario

1 comentarios:

espero que reviente pronto :D

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