sábado, 10 de diciembre de 2011

Nuevas tecnologías de iluminación de Audi



Cuando el vehículo está parcialmente oculto o se ha fundido un intermitente, no es posible puede identificar si se trata de las luces de emergencia o de indicar un cambio de dirección, pero la nueva tecnología de intermitentes de Audi es más inteligente. Al indicar un cambio de dirección, la luz se va encendiendo de forma progresiva hacia la parte externa, una información que se puede identificar rápida e inequívocamente incluso desde una gran distancia.
Esto es posible gracias a una serie de LED horizontales que se activan en bloque de forma consecutiva. Al contrario que los LED actuales, la tecnología OLED (diodo orgánico de emisión de luz) utiliza un material orgánico que en su estado de partida es pastoso; se extiende una capa muy fina (del orden de micrómetros) sobre una superficie plana y pulida. Al aplicar una tensión eléctrica, las moléculas contenidas en la pasta emiten fotones y la superficie se ilumina.
Dependiendo de la distribución de la tensión, el resultado es homogéneo, con efectos de claroscuro específicos o también con movimiento dinámico. Las superficies OLED sólo se pueden doblar hasta un radio relativamente pequeño, lo que limita su utilización en amplias superficies de la carrocería. Sin embargo, resultan muy indicadas para su uso en el interior del vehículo o en las luces traseras.
A modo de prueba, los ingenieros de Audi han construido una unidad luminosa en la que se han colocado de pie varias superficies OLED una tras otra: en la galería podéis ver sus efectos tridimensionales. Debido a que el material resiste un máximo de tan sólo 80 °C, las luces OLED requieren un sofisticado sistema de gestión térmica. El diseño de las luces externas en tecnología OLED será tan inteligente como atractivo.
Tecnologías de iluminación de Audi





Por ejemplo cabe imaginarse un escenario en el que la luz reaccione al conductor cuando éste se dirige a su vehículo, moviéndose con él y mostrándole los principales contornos del vehículo o la manilla de la puerta.La nueva tecnología no va a convertir el automóvil en una escultura de luz rodante, pero generará utilidades al mismo tiempo que emociones.
Una hipótesis en la que se ha pensado largo y tendido dentro de la tecnología OLED es el llamado swarm (banco de peces). En este modelo, los ingenieros de Audi han transformado la zaga de un vehículo en una gran superficie continua de luz. En ella fluctúan numerosos pequeños puntos de luz, como los peces de un banco de peces. La abreviatura MID procede del inglés moulded interconnected devices, es decir, dispositivos interconectados moldeados. Gracias a estos dispositivos, los ingenieros y diseñadores pueden desarrollar sistemas de iluminación en cualquier forma deseada.
La base sobre la que se sustenta la tecnología MID consiste en un plástico novedoso que contiene un complejo metal orgánico. En un primer paso, se le da la forma deseada mediante moldeo por inyección. En un segundo paso, un láser se encarga de trazar el circuito en la pieza de trabajo. En este proceso se evapora la capa superior de polímero, quedando al descubierto los activadores de la metalización, que tienen un efecto adherente en los metales. En el proceso de galvanización, el tercer paso, se crean los circuitos impresos. Los espesores de capa son suficientes para alimentar los LED.
El primer resultado de la tecnología MID en Audi es una esfera luminosa de aproximadamente 15 cm de diámetro. Compuesta por dos mitades con múltiples perforaciones, integra 52 LED. Aunque esta nueva tecnología aún tiene que demostrar su eficacia en las condiciones de esfuerzo a las que estaría sometida en el vehículo, ya a día de hoy los desarrolladores de Audi se deshacen en elogios sobre la absoluta libertad de diseño que les brinda el principio MID.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada