jueves, 5 de enero de 2012

Penélope Cruz se traumatizó después de hacer escenas de cama en Jamón Jamón



Nuestro producto nacional estrella en Hollywood, Penélope Cruz, no ha vivido siempre un camino de rositas dirigido a la bendita (o maldita) fama. Pe ha abierto su corazón al periódico The Sun (qué nivel chica, y otras aquí hablándole a la Pronto) al año de que su hijo Leo cumpla un añito. Y así hemos descubierto más cosas de ella y de su pasado.
Habla de un dramático comienzo en el mundo del cine, cuando debutó en Jamón Jamón de la mano de Bigas Luna. Pe era joven e inocente, tenía 18 añitos (no son los 18 de ahora) y quería ser actriz. La condición de la película es que escenificase las tórridas escenas que todos conocemos, y aunque en ellas vemos a Penélope muy suelta y metida en su papel, lo cierto es que grabarlas le provocó más de un trauma que le costó tiempo superar.
Ser protagonista de la etapa del destape hizo que nuestra Pe se traumatizara: “No lo llevé nada bien. Me provocó un fuerte rechazo a cualquier cosa que tuviera algo que ver con lo sexual o lo sensual. Me corté el pelo a lo chico y no hice ninguna escena de amor, ni tan siquiera con besos, durante varios años”, contó la mujer de Javier Bardem, quien seguramente fue consciente de lo duro que fue para ella grabar estas escenas, ya que él también estaba en aquella película (él era quien le mordía el escote, quién les diría que estuvieran destinados desde aquel entonces).
Pasado el tiempo se dio cuenta de que salir en Jamón Jamón fue una gran oportunidad para ella (ahí empezó toda su carrera), pero por aquel entonces estoy segura de que Bigas Luna no le era tan simpático como le es ahora. Así lo cuenta: “Ahora me doy cuenta de que Bigas Luna me dio una gran oportunidad y me siento muy agradecida. En esta película conocí a Javier Bardem por primera vez. Siempre he pensado que era uno de los actores más increíbles del mundo”.
Eso sí, también dice que si no fuera por su madre, “un gran pilar en su vida” no podría haber sido lo que fue y lo que es ahora. Encarna la tuvo de jovencita, con tan solo 21 años. A la salida del cole, Pe se iba al salón de belleza de su madre a hablar con las demás clientas. Dice que para ella eso fue como “una escuela de interpretación para mí”.
“Gracias a ella siempre he disfrutado de ser una mujer y he apreciado lo complicadas y a la vez maravillosas que somos” dice Pe, quien pudo superar sus escenas de destape gracias a su madre, y al apoyo incondicional que le dio desde el primer momento. También dice que gracias a ella le dieron ganas de convertirse en madre.
Además, asegura que no tienen ningún miedo a envejecer: “Dos de las mujeres más increíbles que he conocido jamás tienen más de 70. Judi Dench es maravillosa. Cuando está en una habitación es como si irradiara luz propia. Y con Sophia Loren ocurre lo mismo”. Y que su vena caritativa también se la debe a ella (Penélope ha dedicado mucho tiempo y dinero a ayudar a los más necesitados y ha trabajado para erradicar la pobreza en La India, Nepal y Uganda, una santa nuestra Pe, aunque lo mínimo que puedes hacer cuando tienes pasta y fama, creo yo).
Eso sí, aunque ha hecho esta entrevista, dice que es muy celosa de su intimidad y que, aunque a su madre le cuenta todos sus secretos, prefiere mantenerse al margen del escándalo de los cotilleos. Gracia me hace cuando concede una entrevista tan abierta al The Sun, pero bueno, es que tiene que hacerse hueco en los corazoncitos americanos la chica, qué le vamos a hacer.
“Es importante recordar quién eres” dice Pe, quien asegura que fue una luchadora desde pequeña: “aunque la gente me dijera que fuera imposible convertirme en actriz, yo lo quería intentar. Era muy fuerte y tenía muy claro lo que quería hacer con mi vida. Quería hacer cosas fuera de la experiencia de mi familia.Nunca he sido una niña rica. Aunque siempre hemos tenido de todo. Pero estoy agradecida por no haber sido rica, es muy peligroso nacer con todo”.
Fotografía | www.divinity.es

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